La bolsa peruana recuperó un 7.22% en el mes, superando a los mercados emergentes tras disiparse parte del riesgo político. El repunte reflejó una recomposición del apetito por riesgo, impulsado por inversionistas que aprovecharon los precios castigados para reposicionarse en renta variable local.
A nivel macro, la economía mostró señales mixtas. El PBI creció 3.21% en marzo gracias al fuerte dinamismo de Construcción (+15.65%). Sin embargo, las expectativas empresariales cayeron a terreno pesimista y los sectores primarios volvieron a contraerse, arrastrados por las caídas en Pesca (-12.51%) y Minería (-4.56%).
Este contexto mantiene al BCRP en una posición incómoda. Aunque las expectativas de inflación subieron a 2.82%, la entidad optó por mantener una pausa prolongada. El dilema radica en determinar si las presiones son temporales por el ciclo electoral o si la inflación subyacente (4.49%) ya es de carácter estructural.
En los mercados cambiarios y de materias primas, el sol lideró la región apreciándose un 3.16% hasta S/3.41 por la debilidad del dólar. Asimismo, el cobre marcó un récord histórico de $6.39 y la plata subió 4.03%, mientras que el petróleo WTI corrigió un 10.38% aliviando las presiones globales de costos.
De cara al cierre del año, las perspectivas dependen del balotaje electoral del 7 de junio, el principal foco de incertidumbre para el mercado. La combinación de una inflación persistente, el riesgo de una "bomba fiscal" por el gasto del Congreso y la menor demanda de China son riesgos estructurales aún no descontados.