Hacia adelante, el precio del dólar podría dispararse al alza por el futuro proceso electoral de 2026 y la incertidumbre asociada a una posible segunda vuelta. También se debe tomar en cuenta riesgos asociados a caídas en los precios de metales preciosos a mediano plazo por correcciones y toma de utilidades junto con posibles cambios de mando en la FED en EE.UU. los cuales podrían drásticamente afectar su política monetaria alterando el nivel estable actual del USDPEN.
La economía peruana continúa mostrando un desempeño sólido, cercano a su crecimiento potencial principalmente por un contexto de inflación contenida dentro del rango meta, estando cerca de sus niveles más bajos en los últimos 5 años, con una política monetaria estable sin recortes, lo cual limita la volatilidad del tipo de cambio. A ello se suma una balanza comercial ampliamente superavitaria, impulsada principalmente por los precios elevados de los commodities, con el cobre y el oro registrando fuertes avances durante el año. Estos precios han fortalecido los términos de intercambio, aunque también introducen riesgos ante posibles tomas de utilidades o correcciones asociadas a cambios en el entorno global. Paralelamente, el índice del dólar a nivel internacional mostró debilidad en diciembre, reflejando expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal.
Si bien los fundamentos macroeconómicos del Perú siguen siendo sólidos y el BCRP mantiene un rol activo para suavizar movimientos abruptos, la combinación de riesgos políticos internos y shocks externos sugiere un entorno más volátil en el mediano plazo.
Recomendación:
Se recomienda mantener una estrategia balanceada, combinando exposición en dólares como cobertura ante riesgos políticos y externos. Además de haber visto con claridad el fuerte soporte que esta generando el BCRP a través de sus compras en el rango de 3.35-3.36.