El tipo de cambio cerró enero en 3.3678, registrando una variación mensual de +0.16%, en un entorno de estabilidad cambiaria. A nivel externo, el contexto fue favorable para el sol: el dólar se debilitó a nivel global, el cobre avanzó +4.36% y los metales preciosos registraron fuertes incrementos, mejorando los términos de intercambio del país. Bajo estos fundamentos, el sol debió mostrar una mayor apreciación.
Sin embargo, factores locales compensaron este impulso externo. Las compras masivas de dólares del BCRP en la zona de 3.36, el incremento del límite de inversión externa de las AFP y la creciente incertidumbre electoral sostuvieron la demanda de dólares. Esto interrumpió la tendencia bajista observada previamente y mantuvo al tipo de cambio dentro de un rango lateral.
Por consiguiente, anticipamos un incremento en la volatilidad cambiaria conforme avance el proceso electoral, lo que podría depreciar el sol en el corto y mediano plazo. Por ello, recomendamos mantener una estrategia balanceada, comprando dólares como cobertura ante el ruido político y el sesgo temporalmente alcista del USD/PEN.
En un horizonte más amplio, eventuales recortes de tasas en Estados Unidos sumado a la fortaleza estructural de los metales podrían restablecer una tendencia bajista del tipo de cambio, generando oportunidades de apreciación del sol una vez disipado el riesgo político al cierre del 2026.