El tipo de cambio rompió la tendencia bajista observada en meses previos y registró un rebote hacia la zonade 3.45–3.50,marcando uncambio en ladinámica decorto plazo.
A nivel externo, el entorno dejó de favorecer al sol. El shock geopolítico en Medio Oriente elevó el precio del petróleo y reforzó al dólar global, mientras que los metales perdieron impulso tras sus máximos.
En el frente local, los factores han pasado a amplificar el movimiento. La crisis del gas, el reciente cambio presidencial y un entorno político cada vez más incierto han incrementado la demanda pordólares como activorefugio.
Por ello, anticipamos un entorno de mayor volatilidad con sesgo alcista hacia los próximos meses, especialmente conforme se desarrollen las elecciones. Bajo este escenario, el USD/PEN podría mantenerse en niveles elevados o incluso probarrangossuperiores aS/ 3.50.
En un horizonte más amplio, el tipo de cambio podría estabilizarse hacia finales de 2026, en la medida que se reduzca la incertidumbre política. Sin embargo, este escenario dependerá de la evolución del frente electoral y del entorno global, donde un deterioro adicional podría prolongar la presión alcista sobre el dólar.