Analizamos los cambios económicos, empresariales y patrimoniales que pueden afectar tu caja, tus inversiones y tu patrimonio. No buscamos adivinar el próximo evento. Buscamos comprender cómo podría transmitirse y qué decisiones conviene preparar.
Mayo trajo un fuerte rebote para los mercados financieros internacionales, impulsado por el sector tecnológico y una sólida temporada de resultados que llevó al S&P 500 (+4.14%) y al Nasdaq (+6.77%) a registrar nuevos máximos históricos mientras el índice de volatilidad VIX estabilizaba el miedo en el mercado. Este optimismo y el alivio temporal en las tensiones geopolíticas permitieron una moderación en la demanda de activos de refugio, lo que provocó una corrección en el oro hasta los $4,507 y un fortalecimiento del dólar reflejado en la recuperación del DXY por encima de los 99.18 puntos. Sin embargo, detrás de la euforia de la renta variable, persisten señales de fragilidad macroeconómica global: el shock energético derivado del conflicto con Irán mantiene la inflación general obstinadamente alta en 3.78% —su nivel más alto desde 2023—, lo que sigue presionando al alza la curva de rendimientos de los bonos soberanos hacia el 5% y deja a la Fed en una posición contractiva y con un margen de maniobra sumamente limitado frente a un mercado laboral cuyo impulso ya empieza a agotarse.
Leer artículo →
Mayo trajo un fuerte rebote para los mercados financieros locales tras la incertidumbre de los meses previos, impulsado por el alivio temporal en el frente cambiario donde el sol lideró las ganancias en la región apreciándose un 3.16% (S/3.41) y un avance de la bolsa peruana del 7.22% que logró superar el rendimiento de los mercados emergentes. Sin embargo, detrás de la recuperación de los activos financieros, persisten señales de fragilidad macroeconómica reflejadas en la caída de los sectores primarios que el PBI apenas logra compensar gracias al dinamismo de Construcción (+15.65%), junto a una presión inflacionaria subyacente que se mantiene obstinadamente alta en 4.49% y sigue condicionando el escenario financiero real.
Leer artículo →
Abril trajo un fuerte rebote para los mercados globales tras la corrección de marzo, impulsado por el alivio temporal en las tensiones geopolíticas y una temporada de resultados corporativos mejor a la esperada. Sin embargo, detrás de la recuperación de la renta variable, persisten señales de fragilidad macroeconómica y presión inflacionaria que siguen condicionando el escenario financiero global.
Leer artículo →
Abril marcó un cambio de ritmo. Aunque la actividad sigue en positivo, el alza de precios se generalizó y el ruido político tras la primera vuelta empezó a golpear los activos locales y el tipo de cambio.
Leer artículo →
Marzo dejó una señal mixta para la economía peruana: la actividad arrancó el año con soporte en construcción, inflación controlada y una balanza comercial históricamente sólida, pero el deterioro del entorno externo, la corrección de los metales, la depreciación del sol y la creciente incertidumbre política empezaron a tensionar el panorama local.
Leer artículo →
Marzo marcó un punto de inflexión en los mercados globales: la renta variable corrigió de forma sincronizada, el dólar retomó fuerza y el conflicto en Medio Oriente reactivó el riesgo geopolítico, en un entorno donde las tasas siguen altas y la inflación vuelve a generar incertidumbre.
Leer artículo →